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dhyana dakini

Hoy día me dedico en cuerpo y alma acompañando a muchas personas en sus procesos de resurgir y transformación. Y siento como me transformo con la danza, canto desde el corazón, vivo la sexualidad desde la relajación.

Mi experiencia energética la trasmito en mis talleres y masajes, es una experiencia “transferible”, puedo ayudar y acompañar a los demás a vivir este proceso, sacar esa energía del ridículo espacio donde está y llevarla hacia centros más elevados, teniendo un recorrido más largo y consciente, ayudándoles a vivir una sexualidad con presencia y unas relaciones desde el apego tranquilo.

La vivencia de un amor apasionado me mostró cómo estaba mi mujer interior; me entregué sin pensar, me tiré sin red y después me di cuenta de que en ese momento, aquello era grande para mí.

Me dio en todas mis esquinas, mis muros se derrumbaron y la casa se quedó en las vigas que sostenían todavía algún tabique. Me di cuenta que la mujer que habitaba en mi interior se había quedado en la adolescencia y tenía que hacer algo con ello. Esta fue mi decisión; re construir y re hacer aquella mujer hasta elevarla a la Mujer con mayúscula.

Lo dejé todo; la relación que tenía, mi trabajo, mi casa, la ciudad, las antiguas amistades y comencé un nuevo camino para explorar todo lo que iba aconteciendo en mi interior. Puse toda mi energía y mi atención en reconstruirme internamente.

Fui conociendo técnicas que me adentraron en el mundo del sentir, fue un camino de auto descubrimiento y cambio de percepción. En cuanto a mi objetivo de “reconstrucción de la mujer interior”, hacía lo que podía, a mi manera, con las herramientas que iba conociendo, reconozco que seguía perdida en este tema.

Mis mayores transformaciones y crecimientos vienen de las relaciones y sobre todo de los amantes. En una relación más madura, me enamoré, y esta vez me enamoré como una niña, me di, lo quería todo para mí, lo viví intensamente, finalmente se terminó y viví mi noche oscura del alma. Los tabiques que quedaban se cayeron y llegué al fondo del pozo, más abajo no había nada ya.

Entonces empecé a indagar por otros caminos, hice un trabajo personal con la energía de la diosa y descubrí mis diosas internas, las energías que nos acompañan a nivel del psiquismo y que a veces están en la sombra, como en mi caso era la energía de la Shakti Radha, que se apasiona y en su sombra se apegaba.

 

A través de este trabajo personal se fue despertando la energía Shakti en mi interior, dando luz a mi feminidad, poniéndola en un lugar elevado, y se empezó a despertar la electricidad en mi columna. Indagué por más caminos tántricos, conocí un maestro chamánico tántrico con el que experimenté un despertar energético, en ese contacto, que duró unos segundos, me corrió electricidad por todo mi cuerpo, se me aceleró la respiración y mi cuerpo se agitó, solo podía vivirlo, no tenía forma de gestionar aquello.

Esta experiencia cambió mi vida y la proyección de mi trabajo, es transferible y a nivel personal siento que la vida me ha hecho un gran regalo. Vivo orgasmos energéticos que iluminan cualquier oscuridad, siento la compañía de la energía sutil, doy gracias todos los días, y siento que coexisto con energías que me acompañan y amparan en mi camino. Subí, salí de esa noche oscura y no he terminado de ascender.

Descubrí a la Mujer con mayúsculas y recibí mucho más de lo que buscaba; el despertar de la energía femenina sagrada, esto es un regalo, algo que no me planteé encontrar y que me ha sido dado.

Hoy día me dedico en cuerpo y alma acompañando a muchas personas en sus procesos de resurgir y transformación.

Recuerdo en mi infancia que me encantaban las películas de besos de enamorados, lo soñaba para mí. Es curioso, cuando me preguntaban ¿qué quieres ser de mayor? Yo siempre decía actriz, bailarina y cantante.

Y siento como me transformo con la danza, canto desde el corazón, vivo la sexualidad desde la relajación.

 

He descubierto que el drama romántico, la dependencia emocional, la mecanicidad, las obsesiones, son cosa general. Y me he dado cuenta de que el hecho de que la sexualidad esté genitalizada y mecanizada, es casi la total responsable de todos los problemas, estamos atrapados en esa dualidad.

CV y experiencia

Desde muy jovencita me interesó la filosofía oriental y me formé como profesora de yoga con Santiago Pazhin de la escuela Sivananda. Durante unos años me dediqué a dar clase de yoga, después amplié con una formación en Pilates.

Llevo haciendo biodanza desde hace doce años, me formé primero con la escuela de Javier de la Sen y después en la Escuela oficial de Rolando Toro, en la Escuela Hispánica y Centro de Madrid.

Con la Escuela del Perdón de Jorge Lomar y Reyes Ollero, me formé como facilitadora del Perdón transpersonal.

Durante un año y medio me formé en tantra al lado de un discípulo de Maite Domenech, después bebí de maestros como Ronald Fuchs, Firak y Astiko. En este campo considero a mi maestro verdadero a Emilio Fiel “Miyo”,  del que sigo bebiendo.

Actualmente realizo retiros tántricos de sexualidad mística en diferentes puntos de España; en verano, semana santa, puentes, navidades y fines de semana.

Realizo talleres de biodanza y biodanza acuática, proyecto minotauro “abrazar la sombra”.

He creado la Escuela Dakini con dos cursos para el crecimiento psico espiritual y profesional.

Semanalmente facilito biodanza y tantra en grupos semanales en el Centro Dakini, el cuál dirijo.

Y doy sesiones individuales y talleres de Masaje tántrico Dakini.