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DESCUBRE CÓMO LA ENERGÍA DE LAS DIOSAS INFLUYE EN TU PERSONALIDAD

DESCUBRE CÓMO LA ENERGÍA DE LAS DIOSAS INFLUYE EN TU PERSONALIDAD

Seguro que más de una vez te habrás preguntado ¿Qué es la Diosa? ¿Es un concepto solo para mujeres? ¿Es lo mismo que Dios pero en femenino?

Hay muchas respuestas, todo depende a quién preguntes y desde qué nivel de consciencia te conteste.

Veamos diferentes formas de explicar qué es la diosa.

Es la energía Kundalini

La energía kundalini fue depositada en el sacro y está dormida en la mayoría de las personas. El objetivo es despertarla para que nos ilumine y nos ayude a sentir que la vida es sagrada.

Cuando se activa, asciende y va desde el sacro hasta la coronilla para reunirse con Shiva, la conciencia universal. Aquí se da el éxtasis, la fusión con el Todo. Son estados amplificados de los que no regresas igual, algo se transformó en esa experiencia.

Kundalini ilumina nuestros centros psíquicos o chakras, y en cada uno de ellos, se despiertan cualidades de las diosas.

La diosa como el Todo. Es la primera y la última. De ella nace la vida.

Parió el mundo y lo que hay en él: mujeres, hombres, animales, minerales, naturaleza, tanto seres animados como inanimados…

En la cultura hindú de la Shakta Ella es la que crea el mundo ilusorio y la que te ayuda a salir de él.

Es la Shakti; que significa el poder innato de la realidad

Posee cinco aspectos:

  1. Consciencia: la facultad de darnos cuenta y de abrir espacio.
  2. Éxtasis: Nuestra naturaleza es gozosa. La capacidad de amar genera estados extáticos.
  3. Voluntad: desear o decidir la propia conducta.
  4. Conocimiento: la sabiduría que habita en el interior de cada persona. Que no está escrita en los libros. Y procede de lo femenino ancestral.
  5. Acción: el movimiento natural que se genera por un orden cósmico. Los procesos biológicos como el pulso, la digestión, etc.

En esencia estamos hechas de Shakti y de sus propiedades. Y operan constantemente tanto en nosotras como en el mundo. Ella es también la fuerza que ineludiblemente nos impulsa hacia la evolución de nuestra consciencia, con la que hemos de alinearnos cuando buscamos la transformación consciente.

A las Diosas también se les representan como seres míticos vivientes. Es decir, están vivas en nuestra psiquis y simbolizan distintas energías esenciales.

Yo experimento así a las diosas. Forman parte de otro plano de existencia, no las vemos, pero están ahí.

Su energía es activa

Al despertarlas, nos podemos comunicar con ellas, ya que forman parte de nuestra psiquis. Y funcionan como una silenciosa compañía y una guía espiritual interna.

Cuando estas energías se activan, podemos pedirles consejos y dialogar con ellas. Además de desarrollar sus cualidades.

Los sabios orientales las personificaron y crearon una ciencia que nos permite modificar la energía humana. Se trata de trabajar con el arquetipo de cada diosa y despertarla.

Ahora bien, estas deidades pueden estar en la sombra e influir en tu personalidad desde ahí.

Cuando reprimimos esta energía en nosotras, se transforma en oscuridad. Y puede causarnos estragos.

¿Por qué la reprimimos?

Por el condicionamiento social y por las vivencias personales.

Cuántas veces se nos ha dicho a las mujeres que la libertad es cosa de hombres, que ser vulnerable es debilidad, que el cuerpo femenino tiene que ser perfecto, que el poder está fuera, que ser espontánea no es femenino.

¡No hables, no digas lo que piensas, no te des a cualquiera, no te toques, tienes que estar guapa!

Y tantas cosas más que han coartado nuestra libertad.

Con esta carga ¿Cómo vamos a ser poderosas, espontáneas y libres? Ante esto, hay mujeres que se han convertido en hombres para ser vistas. Otras están silenciadas y sin expresar quiénes son.

Las sombras de las Diosas en la personalidad

Las Diosas, son energía luminosa pero cuando no las expresamos o las bloqueamos entonces muestran su energía de forma contraria a su cualidad natural. Cuando esto ocurre, esa esencia de la diosa la tienes reprimida y tu vida gira en torno a esa energía. Te sentirás bloqueada de manera concreta según la diosa a la que estés representando.

Te voy a explicar cómo se manifiesta la sombra en 3 de las diosas más comunes y que representan cualidades propias del femenino.

Lakshmi, diosa de la abundancia y la buena fortuna

Es muy común que su energía esté reprimida. Cuando está en la sombra, tenemos una mala autoimagen. Es una sensación de no gustarnos, o de querer corregir algo en nuestro cuerpo. También conectamos con el no merecimiento de lo bueno, del amor, del dinero, de la suerte o de cosas bonitas. Parece que eso está solo para los demás.

Una de las grandes enseñanzas de Lakshmi es el equilibrio entre el dar y recibir.

He conocido muchísimas mujeres que confunden el dar con el vaciarse. Y he visto como se quedan sin su energía para mantener una pareja o para que sus hijos estén bien. Incluso en el trabajo. Sacrificando su voluntad por no disgustar a los demás.

Las he visto complacer hasta perder su identidad.

Saraswati, diosa que fluye como el lenguaje, la visión profunda y el sonido

Su sombra está relacionada con la expresión, la creatividad, la comunicación y el lenguaje. Cuando se producen problemas en tu comunicación – ya sea como receptora o emisora – estás experimentando bloqueos con la energía de esta diosa.

La elocuencia al servicio de la falsedad hará que lo falso parezca auténtico, hasta que perdamos la fe en las palabras. Su sombra puede atraparnos a través del juicio, las quejas, las palabras huecas y la comunicación sin sentimiento.

Cuando caemos en su sombra pueden pasar dos cosas:

1. Verborrea: no saber parar en las conversaciones, tu conversación no tiene orden, pasas de un tema a otro sin control ni coherencia y no das pie a que la otra persona se exprese. Esto sería una fuga energética. Es decir, se te va la fuerza por la boca. Igualmente, pasas de un tema a otro y te cuesta concretar.

2. Tu garganta se bloquea. Quieres decir lo que piensas, pero no puedes, no te sientes capaz de hacerlo.
Temes lo que ocurra; que no guste lo que dices, que no sea conveniente, que les moleste o puedas herir, que te aparten por ello…

Quizá no encuentres las palabras adecuadas para expresar lo que piensas. O tu creatividad no fluye y no sabes cuáles son tus talentos o no te ves capaz de desarrollarlos.

Radha, diosa del anhelo romántico

Es el portal del amor y te ayuda a ascender y abrir el corazón incondicional. Su sombra es la obsesión romántica. Si te cuesta soltar una relación rota o suspiras por un amor no correspondido o conviertes tu relación amorosa en una montaña rusa. Su sombra es pegajosa, imprudente y celosa.

Bueno, llevada a su extremo, podríamos convertirnos en el personaje que interpreta Glenn Close en la película Atracción fatal.

¿Qué podemos hacer?

1. Honrar tu sombra.

Es mucho más que aceptar, es abrazar tu interior y rendirte a ello. De alguna forma, este gesto, significa honrar a la diosa.

2. Pedir ayuda.

El diálogo con la diosa renovará tu energía femenina. La diosa viene cuando se la necesita, es su compromiso con la existencia.

3. Meditar en cada diosa para despertar su luz.

Así te irás desprendiendo de la mujer de estructuras antiguas que habita en tu interior. Los monjes budistas y los tántricos utilizaron esta técnica milenaria de meditación; traer el futuro al presente o traer aquello que quiero ser al Aquí y al Ahora.

Vivirme como una diosa es de las cosas más hermosas que he experimentado.

Este trabajo me ha ayudado a elevar mi femenino sagrado y a sentirme sostenida aun cuando las circunstancias no son favorables.

TACTO Y TRANSFORMACIÓN

TACTO Y TRANSFORMACIÓN

A través de la Biodanza, la energía sagrada y el masaje, he experimentado el contacto en diferentes versiones.

Siempre ha supuesto una vivencia transformadora.

¡Me ha ayudado a darme cuenta de tantas cosas!

En los inicios, sentía con mucha fuerza, que necesitaba que me tocaran con consciencia.

En otros momentos conecté con la rabia.

Otras veces no quería que ciertas personas me acariciaran.

Y en múltiples ocasiones ha supuesto una meditación, me han llegado mensajes, ideas, aclaraciones, y se han conectado campos dentro de mí.

Me abandono con facilidad y cuando recibo, descubro muchas cosas.

Ahora, lo que me acercó más al masaje fue darlo.

Esto es todo un viaje para mí. Un universo entero se abre ahí delante y entro en un estado atemporal. Es como si entrara en la «nube» y tuviera acceso al Todo.

Conozco aspectos de la persona que no sabría explicar, pero es esa la sensación.

Entro en su energía y somos Uno. La siento como familia.

Al llegar por primera vez, tiene un aspecto, y cuando terminamos el masaje, ha pasado algo, ocurrió alquimia. La diosa nos envolvió y somos de la misma sangre, hemos entrado en comunión.

Y me preguntan; pero qué sabes de mí en el masaje, qué cosas has visto…

A veces puedo contestar, otras muchas no.

Y cada masaje me enseña algo sobre mí.

Dhyana Dakini

AL DAR, RECIBIMOS.

AL DAR, RECIBIMOS.

Dar no es vaciarse, ni quedarse sin ello. Esta creencia viene del yo infantil y del miedo a la vida.

Es una idea nacida de la carencia y la necesidad.

Para salir de ahí, tenemos que conectar con la abundancia y la nutrición.

La tierra nos da todo lo requerido para vivir.

Dar es dejar tus pormenores a un lado y entregarte. Es soltar los miedos y abrirse al amor.

El ego te dice que te van a engañar, que hay que agarrarse o te quedas sin nada, que conserves para cuando no haya.

El miedo alimenta estos pensamientos y genera una vida encogida y tacaña. Hay latente un ahorrarse para un futuro que nunca llega.

Cuando sueltas los temores y apegos, no queda otra, caes en el vacío amoroso.

Es un descanso dejar de sujetar con fuerza las cosas y pasar a permitirse ser sostenida. Un cambio de paradigma.

Cuando nos damos, nos conectamos a la Fuente. Esto es posible desde ese lugar.

Al dar, nos bañamos de amor, y la sensación es de recibir.

Darnos es servir al mundo y así llenarnos.

Dhyana Dakini.

Respiración y masaje

Respiración y masaje

En el masaje la respiración es lo primero a integrar. Sentir como entra y sale el aire es una toma de conciencia que nos ancla en el momento presente. El comienzo de un viaje al interior.
Tanto el que da como el que recibe están conscientes.
Este es el primer acercamiento y conexión en el encuentro.
Yo enseño una respiración energética en el masaje, que además, facilita que fluyan los pensamientos y la persona esté conectada a su corazón todo el tiempo.
También, posibilita que se mueva el Prana, la energía que recibimos de los alimentos, el aire, la tierra y que utilizamos para vivir.
De esta forma, se va abriendo un evento; la llamada de Kundalini o energía de la diosa o energía vital.
La respiración es la llave de la puerta de entrada, después llega el sonido, el movimiento y el tacto.
Sin juicios por favor, cuanto más ecuánime sea tu mente ¡mejor!
Apertura total para recibir todo lo que se muestre. Si andas juzgando, no funciona la magia.
Después de un tiempo se da la posibilidad de la Alquimia.
Los ingredientes se van mezclando. Nada tiene sentido y todo lo contrario.
La respiración es la criba que va separando lo que ya no te sirve de lo Real, que es el Yo Soy.
Dhyana Dakini
LA AMOROSA PRESENCIA

LA AMOROSA PRESENCIA

Es estado de presencia es amor amable.

Me he dado cuenta de que las personas, a veces, lo confunden con estar atento o controlar algo externo. Y se concentran, miran afuera con atención y se fijan en todos los detalles.

El aquí y el ahora es ir adentro.

La mente se desidentifica del pensamiento y deja que fluya sin agarrarse a nada.

A la hora de tener un contacto o una conexión respetuosa con el otro, necesitamos estar presentes en ese momento.

Para ello, respira, conéctate con tus sensaciones internas, habilita espacios dentro de ti y abraza tu sentir.

Cuando lleguen los pensamientos, déjalos pasar. Y sigue en conexión con tu respiración y tu mundo interno.

Cuanta más presencia desarrolles, más capacidad de encuentro con el otro tendrás.

No hay otro, somos Uno y vivimos en comunión. Esta es la fusión que genera el buen contacto.

5 CLAVES PARA SABER ACERCARSE

5 CLAVES PARA SABER ACERCARSE

Cuánto nos necesitamos y qué poco cuidamos el momento del contacto y la conexión con los demás.
No sé si os habrá pasado, tienes un encuentro y, sin más, te besan por ejemplo, así, porque sí.
Me encantan los abrazos, sentirnos y respirar hasta fundirnos. Me gustan los acercamientos deseados por ambas personas, en los que ambos apreciamos que este es el momento.

Los contactos que se hacen porque sí, sin que los dos estén de acuerdo, son pequeñas violaciones. Si, no exagero, el cuerpo lo vive así, es algo por la fuerza, si o si, y esto es una invasión para el sistema nervioso y el mundo emocional.

Si, claro, ponemos limites sí. La verdad que todo viene bien y es un aprendizaje. De esto conversamos otro día. Me encanta este tema, pero hoy me apetece hablar de cómo aprender a no ser invasivos.

Un encuentro que termine en un buen contacto requiere de saber acercarse al otro.

Mi experiencia me ha llevado a imprimir en mi corazón detalles para conectarnos sin invadirnos y llegar a una comunión querida por ambas personas.

Te dejo aquí 5 claves fundamentales para desarrollar un buen feedback en el encuentro.

1. Sentir tu respiración: aún estando con otra persona, te invito a que te conectes con tu flujo respiratorio, que sientas el fluir del aire. Este gesto te llevará a soltar tus pensamientos y vincularte con tu verdadero sentir. Es la mejor autoescucha que podemos practicar. Cuantas veces vemos a alguien y nos lanzamos a saludar de forma automática, sin sentir si deseamos ser tan efusivos o ser más serenos. Aquí te darás cuenta de muchas cosas.

2. Contemplar: miramos pero no apreciamos, vivimos en automático y no percibimos al otro. La mayoría de las veces no le vemos. Date cuenta de cómo está, cuál es su movimiento, si está cerrado o abierto, si está disponible o no. Ver al otro significa que le observes y sientas en tu interior. No es juzgar, es conectar con su mirada y con su imagen y sentir, respirar y sentir. En este momento llega mucha información.
Si haces esto y dejas de arrancarte en automático, vas a empezar a ver cómo está esa persona. Tal vez no quiera un acercamiento o quizá sí. Cada uno necesita su tiempo para entrar más en contacto.

3. Salir de lo mecánico. Puede ser que, por unos momentos, tengas que olvidar tus impulsos y crear un espacio interno para que llegue la amorosa presencia, Los gestos automáticos nacen del inconsciente, de patrones heredados o adquiridos. En lo mecánico se mueven esas energías de las expectativas.
Respira, crea un espacio interno y sal de ahí.

4. Empatiza con su imagen. Practica la visión de la inocencia. Siente como el otro se desenvuelve y hace lo que puede. Esto te ayudará a salir del juicio y la exigencia.

5. La retro alimentación. Es maravilloso como podemos comunicarnos con el otro a través de la observación y los gestos. Se trata de desarrollar una visión y abrirnos a ese radar interior que nos manda señales.
Darnos cuenta de, hasta donde el otro se quiere acercar y a qué estoy dispuesta yo.
Si es ahora el instante o todavía no, es todo un lenguaje que no dispone de palabras, se desarrolla en el plano del movimiento-gesto-percepción.

De esta forma, la fusión con el otro será respetuosa y sagrada, además de querida por los dos.
Puede ser que estemos hablando de un abrazo, un contacto de manos, o cualquier forma de comunión con el otro. El lenguaje es muy similar.

Un abrazo respirado, de esos que queremos los dos,

Dhyana